La Bestia del interior: VII Duatlon Cross Molinos Marfagones

VII Duatlon Cross Molinos Marfagones, Memorial Andrés Bermejo

 

Rocky Balboa, que película, hay a quien no le gusta, a quien sí y luego estamos los que adoramos la saga completa con sus virtudes y sus defectos, pero no hemos venido hoy a hablar de Rocky, ni tan siquiera de cine, vamos a hablar, de dolor, sudor, esfuerzo, de ritmos, bielas y rabia desatada, pero primero escuchad esta escena:

La bestia del sótano, vale que cualquier comparación es odiosa, que evidentemente he hecho un modesto puesto 33 con 1 hora y 20 mins en el VII Duatlon Cross Molinos Marfagones, pero eso es lo que he sentido hoy, llevaba mucho tiempo sin competir con la bici de montaña, con mi bicha, puede que años, por determinadas circunstancias solo he participado pruebas de carrera a pie, maravillosas pruebas todas ellas, pero les faltaba algo, no me aportaban ese algo, ese vacío al entrar en meta y eso que entraba reventado, pero reventado y con la sensación de no haber controlado nada en carrera, de simplemente sobrevivir… y me cansé.
Todo empezó cuando mi vecino y amigo me instó a volver a salir, empecé, un día, otro, al principio solo los domingos, mas tarde sacabamos algún día libre para salir, luego fui sacando tiempo, mañanas sueltas, con tranquilidad, sin forzar, sin prisas y un día el cuerpo me pidió un apretón, me ardían las piernas pero al llegar a casa pude comprobar que, no se que había estado haciendo pero lo había hecho bien, estaba mejorando tiempos en determinadas subidas que no mejoraba desde 2014, algunas más viejas, cosa que no me esperaba poder hacer ya que los años no pasan el balde y la forma no es, o al menos eso pensaba yo, la de antes.
Y entonces empezó a surgir esa sensación de querer reventar las bielas, de querer pedalear como si la vida te fuera en ello, analizando cada metro de terreno que tienes por delante para no fallar, para no salirte de la trazada y perder el control de la bici cuando tú capacidad de concentración es poco más que nula, tenía ganas de escuchar el crujir de los cantos cuando salen disparados al pisarlos, sentir esa sensación de parecer que vas a arrancar la cadena de cuajo… y eso es lo que ha pasado hoy.
He vuelto a sentir esos nervios de carrera, esos nervios que, parafraseando a mi buen amigo Peri “cuando dejes de estar nervioso dejarás de competir”, que gran verdad, esos nervios son el preámbulo de una lucha épica contra tus rivales, sean otros o seas tu mismo y así ha sido.
Vuelvo a decir que todo en el contexto de mi posición 33 jejeje y, como ha transcurrido este genial evento que es el VII Duatlon Cross Molinos Marfagones? pues para empezar la carrera a pie, los primeros 5km del duatlon son corriendo  para aquel que no lo sepa, pero no, nadie corre pensando en que después hay 20 de bici no, corren como si  les quitar las bicicletas! Corren a 3:15-3:20 min el kilómetro, por el amor De Dios! Estáis locos! Yo he ido a mi ritmo, fuerte para mi, 4:15-20 pero en cuanto me he subido a la bici he empezado a soltar a la bestia del sótano, como decía Rocky, he llegado a la segunda transición con ganas de más bici, iba agotado pero feliz, no recordaba lo que me gustaba… increíble.
Luego los 2 kilómetros y medio finales a pie, pues como van a ser?, un infierno, pero un detalle, tan solo un pequeño detalle que para el que me conozca es suficiente, me he jugado la posición en meta con el que tenía delante, nunca lo hago, lo veo absurdo cuando vas en mi nivel, que más da el 30 que el 31?, pero hoy iba con rabia, iba pensando en lo que había disfrutado pedaleando, hubiera sido perfecto entrar en meta y gritar de rabia y felicidad pero… eso es un lujo para los ganadores que te tienda que ganar.
Y con todo esto que quiero decir? pues que esto no se acaba, que nunca se acaba, que cuando amas algo, cuando lo sientes desde dentro, da igual el nivel que tengas, da igual el tiempo del que dispongas para entrenar, el material… da igual, cuando algo dentro de ti te llama a seguir compitiendo e incluso a simplemente participar en este tipo de eventos, hazlo, saca el hueco de donde puedas porque esa bestia interior que te pide ansiadamente salir, no puede quedarse atrapada, no es sano, no es bueno, a la larga te pasa factura.
 
Y de estos dos que os voy a decir que no os haya dicho ya, pues que son unos bichos, que tienen los frutos que duramente van sembrando, que ambos tienen mucho que decir todavía y que el esfuerzo de horas, sueño, dolor y lágrimas tiene y tendrá siempre su recompensa, ellos saben que lo que necesiten por mi parte lo van a tener, tanto en lo deportivo como en lo personal, menudo espectáculo habéis dado cracks!
Como voy a terminar sin agradecer a todos aquellos que te animan a vivir tu pasión, que te entienden y te respetan, gracias a todos por esos ánimos constante y sobre todo a aquella que es la primera en animarme, la jefa, mi compañera de viaje, ayer me volvió a hacer el mejor de los regalos, ver a los tres en meta animándome no tiene palabras, gracias! sin ella…quien sabe donde estaría yo.
Nos vemos en los caminos amigos, fuerza y honor.

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